viernes, 3 de agosto de 2012

Devocionales


Engañaron a mi pueblo, diciendo: Paz, no habiendo paz.
Ezequiel 13:10.

Tenemos paz para con Dios por medio de nuestro Señor Jesucristo.
Romanos 5:1.

«Todo va Bien»
        Así se llama el bar ubicado en la esquina cerca de mi casa. Allí entran y salen personas de todo tipo. Uno entra y se toma una copa para levantar el ánimo. Otro, que ha destruido su hogar, va cada día porque no puede dejar el alcohol. Luego sale otro que, tambaleando, difícilmente alcanza la pared de la fábrica de en frente. Y como si fuera poco, otro insulta a los que pasan por la calle. ¡Qué miseria! Pero no; todo va bien.
       Tristemente el luminoso pero irónico cartel está ahí. Esto es lo que Satanás también afirma a los hombres en este principio del siglo 21. Él hace resplandecer perspectivas de bienestar, de un mundo mejor. Sin embargo, estos no son más que discursos engañosos de un enemigo que, para destruir a los hombres, quiere evitar que miren la realidad tal como es.
       En cambio Dios siempre dice la verdad al hombre, su criatura, a quien ama y desea salvar. En la Biblia, su Palabra, no dice que todo va bien; al contrario, afirma que estamos perdidos y que el juicio nos espera. Si no nos atrevemos a ver la realidad de frente, es porque nos asusta. Sentirnos desarmados ante los verdaderos problemas no debe conducirnos a callar nuestra conciencia y cerrar nuestro corazón para no ver el peligro.
       Si la Biblia no duda en decir la verdad sobre el terrible estado del ser humano, es porque Dios ha aportado un remedio totalmente eficaz que dará al hombre la verdadera felicidad: Jesús, el Hijo de Dios.

 El devocional diario, es editado por: "La Buena Semilla" 

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